martes, 15 de septiembre de 2009

El último baile de Patrick Swayze: fallece el actor a los 57 años de edad

El famoso intérprete estadounidense Patrick Swayze conocido por sus picantes pasos de baile en “Dirty Dancing” y por la sensual escena junto a Demi Moore moldeando cerámica en “Ghost” perdió ayer lunes su batalla contra un cáncer de páncreas tras casi dos años de intensa lucha contra la enfermedad.

Al actor, uno de los sex symbols masculinos de la década de los 80 y 90 (fue elegido como el hombre más sexy del mundo por la revista People en 1991), se le diagnosticó un cáncer pancreático en 2008, pero pese al severo tratamiento al que fue sometido, continuó trabajando en la serie de televisión "The Beast" hasta su últimos días.

Nacido en Texas y con aspiraciones como bailarín profesional, Swayze debutó en 1979 en el musical “Skatetown, USA” y tras unos pequeños papeles en series televisivas le llegó su gran oportunidad en en 1987 con “Dirty Dancing”, para la cual escribió e interpretó una de sus canciones: She‘s like the wind.

En 1989 regresó a la gran pantalla por todo lo alto junto a Whoopi Goldberg y Demi Moore como fantasma enamorado en “Ghost” y dos años después como surfista junto a Keanu Reeves en “Point Break”.

En la década de los 90 y a partir del 2000 su carrera sufrió un bajón considerable, pero sus apariciones en películas como “Donnie Darko” (2001) y la road movie “A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar” (1995) le valieron críticas positivas tanto del público como de los profesionales del medio.

Swayze, que fue nominado por partida triple a los Globos de Oro, será recordado por conquistar a toda una generación por sus personajes de galán rebelde en “Ghost” y en “Dirty Dancing”, pero sin duda lo que le hará inolvidable es su papel como hombre que plantó cara a la muerte de la única manera posible: marcándose un último dirty dance lleno de energía, coraje y vitalidad.

lunes, 14 de septiembre de 2009

“American Idiot” galardonado como el mejor disco del siglo 21

El trío de punk-rock Green Day triunfa de nuevo con su disco conceptual “American Idiot” (2004) tras encabezar la lista realizada por la revista Kerrang al mejor álbum de lo que llevamos de siglo compitiendo con otros cincuenta LPs.

La lista que comprende artistas que van desde el thrash metal como Metallica y su “Death Magnetic” (2008) en el puesto 24, Trivium con “Ascendancy” (2005) en el número 22, el glam rock de The Darkness con “Permission to Land” (2003) en el penúltimo lugar o el rock emo de Blink 182 en el puesto siete con “Take Off Your Pants and Jacket” (2001) o el “Three Cheers for Sweet Revenge” (2004) de My Chemical Romance en el número cinco.

Los chicos de Green Day parece que hayan vuelto a renacer musicalmente porque su última creación “21st Century Breakdown” (2009) también se sitúa por encima de los 20 mejores álbumes.

Otros de los grandes triunfadores son la banda británica Muse y los metaleros Slipknot. Matt Bellamy y compañía aparecen por partida triple con sus discos “Black Holes and Revelations” (2006) en el 29, “Origin of Symmetry” (2001) en el 13 y “Absolution” (2003), que se ha llevado la medalla de plata. Tres álbums de los heavies Slipknot también aparecen en la lista “Vol 3: The Subliminal Verses” (2004) (31), “All Hope is Gone” (2008) (16) y “Iowa” (2001), que completa el podio.

A pesar de que Kerrang apoya a muchos de los grupos emo y un metal emergentes en las dos últimas décadas, muchos melómanos se han quejado del poco criterio musical de la revista a la hora de crear el Top 50 ya que solo se reduce a artistas del género metal, gothic o punk-rock emo y deja atrás otros estilos musicales.

Muchos piensan que es desafortunado no incluir clásicos ahora tan básicos como el “All that you can’t behind” (2000) the los irlandeses U2, el “Sam’s Town” (2006) de The Killers o el “X&Y” (2005) de Coldplay, entre otros, pero la mayorías de las quejas se centran en el puesto número cuatro, donde se encuentra el grupo 30 Seconds To Mars con “A Beautiful Lie” (2005). Casi todos se preguntan: “¿Jared Leto y su banda en el número 4?” y acaban concluyendo con un “No gracias” o “Mejor que vuelva al mundo de la interpretación”.

Desde Hot BuZz probablemente otros discos hubiesen entrado a formar parte de ésta lista, pero como se suele decir “Contra gustos no hay disputas”, así que enhorabuena a Green Day y al resto de artistas.



Kerrang! Top 50 albums of the 21st Century

50: Crisis - Alexisonfire
49: Permission to Land - The Darkness
48: Blessed Black Wings - High on Fire
47: Relationship of Command - At the Drive-In
46: The Green Album - Weezer
45: Volcano - Satyricon
44: Orchestra of Wolves - Gallows
43: Holy Wood (In the Shadow of the Valley of Death) - Marilyn Manson
42: From Here to Infirmary - Alkaline Trio
41: Take to the Skies - Enter Shikari
40: Worship and Tribute - Glassjaw
39: Ghost Reveries - Opeth
38: Love Metal - HIM
37: Jane Doe - Converge
36: Bleed American - Jimmy Eat World
35: Ire Works - The Dillinger Escape Plan
34: Riot! - Paramore
33: A Fever You Can't Sweat Out - Panic! At The Disco
32: II: A Bustle In Your Hedgerow - Down
31: Vol 3:(The Subliminal Verses) - Slipknot
30: Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavoured Water - Limp Bizkit
29: Black Holes and Revelations - Muse
28: Mutter - Rammstein
27: City of Evil - Avenged Sevenfold
26: Casually Dressed & Deep In Conversation - Funneral For A Friend
25: Puzzle - Biffy Clyro
24: Death Magnetic - Metallica
23: With Teeth - Nine Inch Nails
22: Ascendancy - Trivium
21: The End Of Heartache - Killswitch Engage
20: Lateralus - Tool
19: Start Something - LostProphets
18: The Poison - Bullet For My Valentine
17: 21st Century Breakdown - Green Day
16: All Hope Is Gone - Slipknot
15: White Pony - Deftones
14: Hybrid Theory - Linkin Park
13: Origin of Symmetry - Muse
12: The Black Parade - My Chemical Romance
11: Songs For The Deaf - Queens Of The Stone Age
10: Leviathan - Mastodon
9: From Under The Cork Tree - Fall Out Boy
8: The Blackening - Machine Head
7: Take Off Your Pants and Jacket - Blink 182
6: Toxicity - System Of A Down
5: Three Cheers for Sweet Revenge - My Chemical Romance
4: A Beautiful Lie - 30 Seconds To Mars
3: Iowa - Slipknot
2: Absolution - Muse
1: American Idiot - Green Day


jueves, 10 de septiembre de 2009

La BSO para volver al curro al 100% - Parte II

En el capítulo anterior os ofrecíamos la mejores sintonías para soportar ese ambiente laboral tan cargado o recomendábamos las mejores canciones idóneas para aquellos trabajadores que disfrutan y viven sus tareas de oficina con toda la pasión del mundo. Lo que sigue es la segunda parte de la lista, esta vez dirigida a otros tipo de currantes.


* Recordando mejores momentos/deseando estar en otra parte:

- Holiday by Madonna (también se puede probar con la de Green Day pero es más política que fiestera): Dos palabras clave son las que suelta la reina del pop en el estribillo de esta canción: “Holiday, celebrate”. ¿Para que quieres más? Cuando un lunes a primera hora de la mañana te sientes como si llevases toda la semana trabajando o cuando plantas tu moreno y relajado tipín en la oficina después de las vacaciones lo mejor que puedes hacer es ponerle esta canción a tu superior para pedirle que se tome las cosas con la calma porque tu mente sigue en las playas o en las salidas del fin de semana y va con dos días de retraso. Aunque sepas que no volverás a tener tanto tiempo libre hasta unos meses al menos te quedará el consuelo de haber intentando todo para no deprimirte o agobiarte a la primera de cambio y encima con una canción de la gran Madonna.

- Lifestyles of the Rich and Famous by Good Charlotte: La canción habla de cómo se las gastan lo de clase A y qué harían si realmente tuviesen que vivir en la calle y prescindir de sus lujosas vidas. Es una burla de cómo los famosos suelen achacar de catástrofes sus insignificantes contratiempos vitales. Al escuchar la canción lo único que puedes hacer es soñar por un momento que te toca la lotería, que puedes dejar tu trabajo de lado y disfrutar a tope de la vida. Aunque pienses que es más que imposible de qué eso ocurra acto seguido compras el boleto por si las moscas porque al fin y al cabo si Benji Madden (cantante) sacó esta canción para burlarse de los que estaban arriba (eso significa que él sería o tendría que ser como los ciudadanos de a pie) y acabó con Paris Hilton es por que nada es imposible. Las ilusiones se acaban a los tres minutos y once segundos, que es lo que dura la canción.

- Morning Glory (What’s the Story) by Oasis: La canción que da nombre al (posiblemente) mejor disco de los de Manchester (y posiblemente también uno de los mejores de la historia del rock’n’roll) tiene un mensaje claro: “Need a little time to wake up…need a little time to rest your mind. You know you should so I guess you might as well. What’s the story morning glory”. Esta es la canción perfecta para que cada mañana al despertarte aproveches de unos minutos íntimos con tu pareja y te despreocupes por si llegas al trabajo a en punto en vez de unos cuántos minutos antes. Al tener tan buen despertar (sexual; otros harían referencias a un tipo de drogas), una vez en la oficina te tomarás tus tareas con más entusiasmo y acabarás como el de la canción: probando al mundo lo que eres capaz de hacer.



* Bajo de moral:

- That was your life by Metallica: La canción que abre el último disco de los de San Francisco manda un mensaje claro: tu vida no vale nada si no la vives al cien por cien y no te das cuenta de lo que realmente importa hasta que lo pierdes. Si lo ajustamos al mundo laboral, ésta es la melodía perfecta para aquellos que tienen miedo o se sienten bajos de moral para aprovechar al máximo su vida y no se arriesgan. Un día se despiertan y tras ver que han pasado años en un trabajo basura, creyendo que era lo mejor para ellos y por creer que no hay nada más destacado fuera, sueñan con volver atrás y escoger la decisión correcta: luchar para tener el trabajo de sus sueños. Es la canción perfecta para aquellos indecisos que no saben que camino profesional deben seguir y que no aprovechan la oportunidades laborales que se les ofrecen y cuando toman una decisión ya es demasiado tarde y solo les queda tiempo para lamentarse de sí mismos: “I blind my eyes and try to force it all into place, I stitch them up, see not my fall from grace. I blind my eyes, I hardly feel it passing me by, I open just in time to say
goodbye. Almost like your life.”

- Longview by Green Day: Esta canción es la indicada para escuchar esos días en los que no encuentras sentido a nada y crees que tu trabajo, si tienes suerte de tener uno, no merece la pena. Como canta Billy Joe no tienes ninguna motivación y a pesar de que tu madre te recomiende pillar otro curro, te agobias por saber que hasta ella misma detesta el suyo. Tras escucharla una y otra vez puedes reaccionar de dos maneras: o compadecerte de ti mismo y seguir tirado en el sofá cambiando de canal sin ver nada específico o bien salir a fuera y cambiar las cosas porque te das cuenta que todos (o al menos la gran mayoría) en algún momento u otro pasamos por eso.




* Ganas de salir a la hora:

- Cigarettes and Alcohol by Oasis: Posiblemente uno de los momentos más pesados del día es esa última hora antes de finalizar tu jornada laboral. Es curioso como siete horas a veces pueden pasar volando y la última se queda estancada y parece que nunca acaba. Esta canción es la mejor para esos momentos. Este clásico riff te animará a que no bajes la guardia durante ese rato y a que te replantees cuáles son los grandes momentos de tu vida porque como cantan los Gallagher: “It’s my imagination or finally I’ve found something to living for” y tanto si has encontrado como si no lo has hecho lo que realmente es importante en tu vida siempre quedará el tabaco y la birra después del trabajo con los compañeros para asegurarte de que al menos haces algo que merece la pena: buscar algo de acción tras pasar una tercera parte del día en la oficina.




*Explotación laboral:

- Torture Me by Red Hot Chili Peppers: Para muchos el levantarse cada mañana y perder un tercio de su existencia soportando la cara agria del jefe cuando te dice gritando que las tareas que hiciste el día anterior y echando horas de más no valen para nada es un auténtico suplicio. Anthony Kiedis lo manifiesta de una forma muy directa: torturame, que esto ya no es nada nuevo, esto es el pan de cada día cuando canta: “Because I'm happy to be sad. I want it all I want it bad. Oh-oh - it's what I know…Torture me and torture me. It's forcin' me so torture me”. Cada vez que te encuentres en una situación igual lo único que puedes hacer es enchufarte la canción a tope y si no queda otra aguantar ese sufrimiento porque como se suele
decir de todo lo malo se aprende.




* Para los parados o los que tienen que soportarlos:

- The Importance of Being Idle by Oasis: Esta vez Noel es la voz de aquellos parados que disfrutan de su estatus como personas profesionalmente libres para disfrutar de otras cosas de la vida. Deprimente es querer trabajar y no poder, pero el lado positivo es que al no tener un oficio tienes tiempo para dedicarte a gozar de los ratos en que no haces nada si eso es lo que quieres en la vida ya que como él canta “A man's got a limit, I can't get a life if my heart's not in it”. No hay nada como tener la libertad de escoger si quieres hacer algo o no y de echo se dice que uno de los hermanos Gallagher una vez comentó: “No hacer nada es un trabajo tan importante que alguien tenía que escribir una canción sobre esto”. Amen!

- Why don’t you Get a Job by The Offspring: Esta canción que recuerda a Ob-La-Di, Ob-La-Da de The Beatles cuenta la típica historia representativa de aquellas parejas en las que uno suda la gota gorda durante todo el día para traer dinero a casa y el otro que se pasa todo el día tirado en el sofá lo gasta en un abrir y cerrar de ojos. Cuando uno se encuentra en ese tipo de situaciones lo mejor es que cuando llegas después de echar tus horas laborales pongas la canción en el reproductor musical de la casa para que tu pareja, un/a vago/a y derrochador/a nato/a, se de cuenta de que el dinero no lo regalan: “My friend's got a girlfriend man he hates that bitch, he tells me everyday…she sits on her ass he works his hands to the bone
to give her money every payday… I won't pay, I won't pay ya no way, why don't you get a job?”.

- Misión Imposible by Adam Clayton & Larry Mullen Jr: Aunque sea todo melodía y el bajista y batería de U2 fuesen tan perezosos que ni siquiera le dedicaron tiempo a ponerle una letra a la canción, ésta es la mejor sintonía para resumir como está el panorama laboral en la actualidad. Por mucho que busques el trabajo adecuado a tus capacidades intelectuales por lo visto cuando la cosa no da más de sí… pues no puedes pedir más si los de arriba no marcan una solución estricta. Esta es una excelente melodía para sintonizar en esos momentos del día en que te propones con toda la ilusión del mundo encontrar la ocupación que te corresponde y así no pierdas las esperanza porque al fin y al cabo nadie va a hacer las cosas por ti y en el mundillo laboral o peleas por lo que quieres o será misión imposible llegar a lo más alto. Como se suele decir: El trabajo dignifica al hombre.



Con este Top 18 hemos demostrado dos cosas, que siempre hay una canción para cada uno de los tipos de trabajadores y trabajos (profesionales en paro también) y que como una vez se dijo: el trabajar es tan duro que te tienen que pagar para que lo hagas y si tienes la mala suerte de tener un pésimo sueldo o ni siquiera tener empleo al menos quedará la música porque como dice Dexter Holland (The Offspring): "Music soothes even the savage beast".

miércoles, 9 de septiembre de 2009

The Spirit

Basada en los libros ilustrados de Will Eisner y con el inconfundible sello de Frank Miller (“Sin City”, “300”), “The Spirit” nos adentra en las tétricas callejuelas de Central City, la ciudad del crimen por excelencia, y que es vigilada por un hombre enmascarado que vela por el bienestar de sus ciudadanos y que acaba sobrepasando las leyes de la naturaleza para convertirse en el vigilante de la ciudad, en su espíritu.

Denny Colt (Gabriel Macht), uno de los policías con más futuro de Central City, es asesinado a balazo limpio por un gangster. Tiempo después regresa del más allá como Spirit, un héroe callejero que se tiene que enfrentar al criminal más temido y peligroso, Octopus (Samuel L. Jackson), antes de que lleve a cabo su misión: conseguir la inmortalidad y convertirse en un Dios mientras intenta destruir la ciudad. Por el camino Spirit tendrá que verse las caras con otras enemigas como la ladrona de guante blanco Sand Saref (Eva Mendes) o la seductora Silken (Scarlett Johansson), la aliada de Octopus.

Tomando prestadas la estética oscurista de “Sin City” y gracias a las últimas tecnologías digitales y combinándolo todo con la esencia de los films noir de los años cincuenta, Miller consigue introducir de lleno al espectador en las estrechas calles infestadas por el crimen de Central City y haciéndole sentir por el camino como un ciudadano más dentro del decadente colectivo amenazado por el extravagante Octopus. Como ya ocurría en Sin City, la película cuenta con numerosas escenas que pasarán al recuerdo por su belleza y originalidad visual gracias a que Miller juega con tonos oscuros y los combina sutilmente con pinceladas coloradas que simbolizan el estado de ánimo de los personajes. Como ejemplos: Spirit vigilando la tétrica ciudad desde lo alto de un edificio y ataviado con su corbata roja; la ciudad es todo para el protagonista y él es su corazón, su espectro protector; o los tonos oro en el flashback a los años de juventud de Denny Colt y Sand Saref, recuerdo de una época dorada en la vida del protagonista.

A pesar de que se agradece que se utilice como influencia parte de la riqueza visual de “Sin City”, la forma de contar la historia y la poca calidad interpretativa de alguno de los actores estropea la magia de la aventura. Si “Sin City” destaca por su estética cómic y la brutalidad de los personajes que nos knockean de escena en escena, aquí Miller la pifia queriendo introducirle algo de humor y la jugada le sale por la culata ya que consigue que el espectador acabe detestando a alguno de los personajes que podrían haber dado mucho de si por la complejidad de su caracteres como es el caso de Octopus o Silken. Los villanos se quedan cortos y parecen tomárselo como cualquier malo de película de cintas para niños menores de quince.

El héroe del film tampoco es que destaque en cuanto a la forma de actuar o sorprender al público con sus superpoderes en las escenas de lucha y prefiere aparentar delante de todas las mujeres de la ciudad que se pongan delante de él en vez de demostrar lo que realmente vale. Probablemente la única que se salve y que parece que se tome la amenaza de Pulpo sea la policía novata, una mujer de armas tomar, que le acompaña y que aporta algo de gracia y verosimilitud a la trama.


A pesar de que “The Spirit” cuente con una buena historia y visualmente sea muy atractiva de ver tanto por los seductores personajes como por los desolados paisajes de Central City, la cinta no aporta mucho sobre las aventuras del superhéroe de cómic. Se echan de menos las trepidantes escenas de acción típicas del género (al menos aunque fuese en el desenlace del film) y que haya un poco más de seriedad (o llámese script para espectador adulto) en lo que se refiere al guión y como presentan la historia sus protagonistas. En definitiva, el vengador vigilante se queda en lo que se hace llamar: un espíritu que no hace más que vagar por las góticas calles de Central City en busca de un enemigo de tres al cuarto con quien verborrear por un rato y fardar delante de unas pocas necesitadas ciudadanas, un mero espectro que bien podría haberse quedado en el más allá para no hacerle gastar energías tontamente al posiblemente frustrado espectador.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

U2 saca nuevo single con un vídeo de los conciertos de Barcelona

Los dublineses U2 han decidido utilizar imágenes de los conciertos que ofrecieron los pasados días 30 de Junio y el 2 de Julio en Barcelona con el 360º Tour para promocionar su nuevo single I'll Go Crazy If I Don't Go Crazy Tonight (Mercury), dirigido por Alex Courtes (Magnificent, Get on your Boots), y que verá la luz el próximo Lunes en el Reino Unido.

El single, que será lanzado online, en CD y en vinilo, vendrá acompañado por el ya conocido vídeo animado del director irlandés David O’Reilly, por los remixes de Dirty South, Fish Out Of Water y Redanka, y por una versión en directo de Magnificent, también de su último disco “No Line on the Horizon”, grabada en el Somerville Theatre de Boston el pasado Marzo.

Para ver ambas versiones del vídeo visita el siguiente link: http://www.u2.com/index/home

La BSO para volver al curro al 100% - Parte I

En pocos días el verano les dirá adiós a miles de españoles que todavía disfrutan de sus vacaciones y con todo lo negativo que eso conlleva. Toca despedirse de los momentos bautizados como “hoy no hago ni el huevo” y ¿qué mejor idea que poner una banda sonora de lujo para regresar a la monotonía laboral y así no deprimirse en el intento?

En Hot BuZz hemos creado una lista de las dieciocho canciones idoneas (es una simple recomendación) para que la vuelta al curro sea lo menos estresante posible y así de paso evitemos que alguno deje parte de su masa cerebral salpicada en la habitación del hotel vacacional con una 8mm del disgusto.


* Currantes modélicos:

- Working Class Hero by Green Day: Esta versión de la canción de John Lennon es la adecuada para todos aquellos que realmente trabajan para levantar el país (absténganse de escucharla aquellos que cobran por mantener el culo pegado a la silla sin hacer mucho más). Héroes trabajadores que a pesar de ser explotados continúan haciendo lo que mejor que saben hacer y sin protestar. Cuánto más se lo curran, más los pisan. Si éstos gobernasen el país, posiblemente otro gallo cantaría.

- Eye of the tiger by Survivor (o la versión de Chiara Mastroianni): Como bien se sabe ésta es la sintonía perfecta para aquellos que se levantan cada mañana bien temprano con ganas de comerse el mundo y llegar hasta la cima lo antes posible. En momentos de bajón laboral la canción te anima a que salgas a la calle y como un tigre saques las garras para luchar por lo que sueñas. El punto negativo es que posiblemente si las escuchas demasiado acabes soñando que Silvester Stallone (con su aspecto de ahora que es más acojonante todavía) te ha quitado el puesto de trabajo.

- Don’t stop me now by Queen (también se puede probar con Don’t Stop by The Rolling Stones): Aunque la letra hace referencia a alguien que no para durante toda la noche por la fiesta (no se especifica de que tipo, pero aquí cada uno imagina lo que quiere o lo que puede cuando Freddy Mercury canta eso de “I'm burning through the skies, yeah!, Two hundred degrees, that's why they call me Mister Fahrenheit. I'm travelling at the speed of light, I wanna make a supersonic woman out of you”), es otro estupendo single para regresar al curro con el ánimo por los aires o para esos días que por más que lo intentes no logras despegar tus párpados ni con palillos bucales. Tras unas pocas escuchas te sentirás como el hombre de la canción: un personaje supersónico descontrolado intentando sobrepasar los límites de la velocidad de la luz. No solo harás tus tareas con más eficacia sino que además saldrás de la oficina con un subidón enorme y con ganas de seguir la fiesta hasta con el jefe.

- Eight Days a Week by The Beatles: John Lennon ni corto ni perezoso declaró en el periódico inglés Evening Standard (4 de marzo de 1966)- aunque muchos dicen que sus palabras se sacaron de contexto- que era más grande que Dios y hasta en las canciones reta al de arriba. Dios creó el mundo en siete días y para chulos Lennon y compañía que se marcan un día más de la semana aunque únicamente sea para demostrar a sus amadas otras 24 horas más el amor que sienten por ellas. Esta canción es para los workaholics (obsesos por el curro) que no paran quietos en todo el día y que se llevan el trabajo a casa (incluidos domingos y si hubiese ocho días a la semana posiblemente también trabajarían ese día) para sentirse realizados. Ideal para las personas que viven para trabajar.



* Ambiente horrible:

- Welcome to the Jungle by Guns N’ Roses: La canción habla de cuando el vocalista Axl Rose llegó a Los Ángeles y se encontró con una de las ciudades del vicio por excelencia. Drogas, alcohol, sexo, juego, etc. todo lo que buscas lo encontrarás allí eso si no eres un blandengue y mueres o te matan por el camino (un taxista le comentó eso de “You know where you are? You’re in the jungle baby, you’re gonna die” y él lo utilizó en la canción). En la jungla puedes pillar lo que quieras, pero nunca robárselo a él. Y así se podría resumir también el mundo laboral. Si no eres lo suficientemente competente, espabilado y competitivo (y porqué no decirlo, un poco cabrón también) te comerán vivo. Es la canción perfecta para recordarte que cuando sales de casa has de sacar tu lado más animal porque cuando pones un pie en la oficina es peor que estar perdido en la selva amazónica con la única compañía de Hannibal Lecter.

- Exit by U2: A pesar de que puede ser interpretada de muchas maneras es evidente que esta canción habla sobre un hombre que pierde la fe y tras no encontrar la solución, se suicida- algunos dicen que comete un asesinato (de echo John Robert Bardo un hombre acusado de asesinar a una actriz de televisión citó en el juicio en 1989 que la canción le había llevado supuestamente a cometer el crimen). Esta canción es la idónea para aquellos que están realmente amargados en su trabajo y creen no encontrar cual es el camino a seguir. Normalmente sienten una enorme tentación de tirar todo por la borda y suelen elegir el camino más fácil: la puerta de salida a ninguna parte. Bono y compañía te animan a reflexionar porque siempre hay otro tipo de salida… o no.

- The Past Recedes by John Frusciante: el guitarrista de los Red Hot Chili Peppers aunque posiblemente también se refiera a otras cosas de la vida lo tiene claro: “Why to be here you first got to die, so I gave it a try” o “I can’t play it safe, but I’m might just in case”. En el trabajo (normalmente) te putean por la mañana, por la tarde y por la noche y si pudiesen a la hora de comer también lo harían. En título de verdugos laborales se lo disputan entre el jefe, los compañeros celosos de que hagas el trabajo mejor que ellos o hasta el tío de la tercera planta por el simple echo de que perteneces a otro departamento. Siempre tienes que pasar por lo malo para poder llegar arriba o incluso tú mismo puedes jugar sucio para hacerlo pero lo bueno es que siempre puedes escuchar esta canción para decirte a tí mismo que no caerás en ese tipo de ambiente donde se machaca al compañero con tal de ser el más grande en la oficina.


- The Pretender by Foo Fighters: Esta canción habla sobre un gobierno tirano que promete muchos cambios y al final no hace nada de lo estipulado, solo se dedica a controlar a los ciudadanos. Un grupo de personas, unos rebeldes, arremeten contra éstos que les han traicionado. La canción va dedicada a todos aquellos que se rebajan y hacen cualquier cosa que le pidan en el trabajo para pretender ser los mejores cuando realmente no lo son. Dave Grohl pone su voz para apoyar precisamente a los que están en el lado opuesto, aquellos que son diferentes y destacan no solo por lo que hacen si no por saltarse las reglas cuando canta eso de: “What if I say I’m not like the others. What if I say I’m not just another one- of your plays, you’re the pretender. What if I say I will never surrender”. El método a seguir es ponerse delante del espejo y cantar con orgullo el estribillo para que una vez salgas de casa estés convencido de que no eres un “pretender” y hayas aprendido a ser más flexible. Si eso no resulta seguro que la sintonía hace el resto. ¡¡Que tiemble la oficina!!



El resto de singles de The Workaholic's Soundtrack en el próximo número.


sábado, 29 de agosto de 2009

Noel se despide de Oasis


Noel Gallagher, guitarrista y compositor de Oasis, anunció el pasado viernes en la página web oficial que abandonaba definitivamente el grupo declarando que ya no podía tocar junto a su hermano Liam, solista de la banda.

Después de otra intensa disputa- se dice que se cargaron alguna que otra guitarra- en el backstage entre los hermanos Gallagher minutos antes de tocar en el festival Rock en Seine de Paris, Noel abandonó el recinto y la organización informó a los más de 30.000 espectadores que el concierto se suspendía.

No es la primera vez que Noel deja la banda por las peleas con su hermano pequeño. En Mayo del 2000 el grupo anuló el show en el Pavelló Olímpic del Vall D’Hebrón. La organización comunicó que el concierto se aplazaba debido a que el entonces batería, Alan White, había sufrido un achaque en la muñeca. Tiempo después se supo que el hermano mayor de los Gallagher había renunciado a seguir formando parte de Oasis tras una pelea con Liam y la banda volvió meses después con un guitarrista nuevo.

Los de Manchester que debían actuar hoy en Alemania en el Rock Am See festival y el domingo en Milán, también han cancelado el resto de fechas de la gira Europea “Dig Out Your Soul”, que pasó en el Pavelló Olímpic de Badalona el pasado 13 de Febrero (fotos de arriba).

A pesar de no haber declarado que ahora fuese a dedicar su tiempo a desarrollar una carrera en solitario- cosa que los fans agradeceríamos- Alan McGee, el que fue manager del grupo, ha comentado que es posible que Noel se meta de lleno a ello.

Para leer el comunicado entero de Noel podéis visitar el siguiente link:
http://www.oasisinet.com/

miércoles, 26 de agosto de 2009

The Rock Show: Realities heavies


Es bien sabido que las verdaderas estrellas del rock viven al límite y debido a esto muchas de esas leyendas acaban saliéndose del camino de la forma más salvaje posible, pero los que todavía están conduciendo por la autopista hacia el infierno y no han pisado aún el averno se lo montan a lo grande tanto dentro como fuera del escenario. ¿Por qué armar el show únicamente on stage cuando pueden sacar tajada contando sus excesos y miserias en un reality televisivo? Ésta es la última moda entre los dioses del rock.

El que fue solista de Black Sabbath, Ozzy Osbourne fue uno de los pioneros al presentar su vida en familia en la MTV con su show The Osbournes. Atrás quedaron los escandalosos y sangrientos conciertos donde entre canción y canción arrancaba de un mordisco cabezas de murciélagos. Mientras busca nuevo guitarra (considera que Zakk Wylde está demasiado influenciado por el estilo Black Label Society) el cantante de Crazy Train y Supernaut lo que ahora le va- y ya desde hace unos pocos años; ya es todo un veterano en esto de los realities- es mostrarle al mundo que aunque sea uno de los frontmen más heavies de todos los tiempos cuando llega a casa es o al menos intenta ser un padre de familia de lo más corriente. Tras cuatro temporadas y varias “charlas” destacadas entre padre rockero colgado e hijos consentidos porreros, vemos a un Ozzy antes desconocido por el público siendo romántico con su mujer Sharon- ahora conocidísima por pertenecer al jurado de Britain’s Got Talent-, intentando ser aunque sea por unos minutos un adonis griego siguiendo el rollo mente sana in corpore sano y dejando de meterse substancias ilegales y haciendo ver que practica algo de ejercicio o hasta como amo de casa ahí recogiendo las mandungas de los verdaderos dueños de la casa: unos chuchos algo apalancados y marranos que se mean en la alfombra del salón a la mínima oportunidad.

A pesar de que no pasará desapercibido como un padre normal y corriente y no solo por decir “fuck” mil veces en una sola frase, lo bueno es que siempre le quedará un cajón lleno de chocolate (el de comer) y quizá otro no visto con otro tipo de substancias no aptas para blandengues y en nuestra retina esos momentos como cuando surge algún problema doméstico y llama con su peculiar voz a su mujer o aquellos en que aparece correteando a su manera por toda la casa en busca del perro que se ha orinado en su alfombra para reñirle y grita eso de: “¿Quién coño se ha meado en mi alfombra? Te voy a tirar a la p**a piscina. Fuera de mi jodida casa. Es un jodido terrorista. Forma parte del p**o clan de Bin Laden…” y otras perlas similares. En cuanto a momentos más serios siempre se hablará de como se mostró el tratamiento y recuperación de Sharon y su cáncer de colon o cuando Ozzy se quedó en coma durante una semana tras sufrir un grave accidente.

Otra leyenda de rock se ha apuntado al carro de los realities y no solo aparece en la pequeña pantalla contando sus aventuras domésticas sino que hasta es capaz de convertirse en profesor de música para impartir los conocimientos adquiridos después de años de sexo, drogas y rock’n’roll. A pesar de estar en la actualidad entregado en cuerpo y alma a su nuevo disco (un comunicado enviado hace poco más de un mes confirmaba el regreso de su banda a los ruedos tras once años de ausencia musical) Gene Simmons, líder y bajista de Kiss, conocido por tener la lengua más larga (y no metafóricamente hablando) del rock, por su cara de Demon pintada en blanco y negro o por escupir sangre en sus directos, empezó con la serie Rock School, estrenada en Channel 4 (Reino Unido) en 2005 y le siguieron las peripecias familiares en Family Jewels.

En la primera temporada de Rock School, Gene se adentra en una escuela de lo más tradicional del Reino Unido (niños con uniformes estilo Tudor incluido) para impartir clases de rock’n’roll a un grupo de trece añeros. Los diez afortunados alumnos, asiduos a escuchar y tocar música clásica y desconocedores del gran mito que es su instructor, tienen que transformarse musical y estilísticamente y aprender a componer canciones como un verdadero grupo de glam rock antes del gran examen de graduación: ser teloneros de los padres del metal, Motörhead.

Gracias a una banda sonora de lujo: Led Zeppelin, Pink Floyd, Queen, Free y los propios Kiss, entre otros, y de numerosas escenas para el recuerdo como Gene tocando Rock and Roll all Night ante un público de geriátrico o su primera aparición en la escuela con su gabardina de cuero a lo Matrix y sus inherentes gafas de sol y gritando en plan Pennywise eso de: “Wow Yeah!! Hellooo kiddies!!” a los alucinados y algo acojonados pupilos, hemos podido conocer otra faceta del maestro Simmons. Por sus venas corre rock’n’roll puro y éste es capaz de inyectárselo hasta el más negado.

Por otra parte, Family Jewels nos presenta a la familia Simmons al completo en su lujosa mansión de LA, pero a pesar de que los cuatro miembros viven por todo lo alto: coches de lujo, fiestas por todo lo grande, viajes a diestro y siniestro o miles de dólares derrochados en ropa y complementos, como ocurre con Ozzy nos encontramos con el Gene más sincero y transparente posible y si, aún y así, sigue siendo una caricatura de una leyenda del rock. Simmons es tan o más excéntrico de lo que su imagen pública alberga y hasta sus propios hijos son conscientes de ello y de ahí que sea motivo de mofa. La diferencia: al Príncipe de las Tinieblas (Ozzy) se le ve perdido y sus hijos acaban cansando con sus manías y a Simmons se le ve más activo que nunca y su prole engancha desde el minuto uno, sobre todo cuando se trata de hablar del patriarca y los negocios que se monta a raíz del mito Kiss.

Gene toca, respira, vive, es Kiss fuera y dentro de los escenarios y es capaz de vendérselo hasta el mismísimo Papa si hiciese falta. Sus medios: la buena música de su grupo y muchas, muchas chicas medio despelotadas. Resultado: desde un Mr. Simmons’ bikini car cash hasta unos DVDs de fitness en plan Cindy Crawford pero más subidos de tono. En la industria del rock todo vale y Gene lo explota a conciencia. Si eso no entretiene por otro lado queda lo mejor de la serie: los líos familiares. Vemos a Gene- un conquistador nato que aclama haberse acostado con miles y miles de mujeres- sobreprotegiendo a su hija de quince años que empieza a tener sus primeros escarceos amorosos o intentando dejar el trabajo de lado y centrarse en su esposa ex modelo y ex conejito playboy o nos encontramos a Nick, el hijo rockero o lo que es lo mismo: una versión más joven de Gene, un chico en potencia (sexual y musical), intentando pasar desapercibido aunque las teenagers hollywoodienses de bien (y alguna madre salida también) le quieran sacar hasta el hígado (por decir algo) con tal de que el muchacho sea su pareja por un día.

A pesar de que Ozzy y Gene son los casos más sonados de rockeros destripando su vida más íntima a través del televisor, otras estrellas de la música y el show business se han apuntado a esta moda. El caso más reciente es el del rapero Snoop Dogg con su programa Snoop Dogg's Father Hood, donde se le ve inmerso en su vida familiar lidiando con las travesuras de sus hijos, intentando encontrar un adiestrador para sus mascotas o sorprendiendo a toda la familia cuando tras muchas burlas acaba trayendo al mismísimo David Beckham para que les enseñe a jugar al soccer y después invitarle a su restaurante de pollo frito favorito.

Y por si fuera poco y dejando atrás a músicos (aunque no por eso es menos heavy, ya que bien podría ser una mezcla entre Rob Zombie y Zakk Wylde), hasta el mismísimo Hulk Hogan, famoso por sus melena rubia tan bien cuidada que va a juego con su bigote, sus mamporrazos de Pressing Catch y sus vestimentas de motero rockero, nos abre las puertas de su casa en Hogan Knows Best para que veamos cómo se las gastan el día a día en la mansión Hogan.

Muchos son los que se oponen a que las grandes leyendas del rock comercialicen con su vida privada e imagen pública de esta manera, pero como dice Gene Simmons (en uno de los episodios de Rock School) el rock’n’roll también es un negocio y como se suele decir: para que se lo lleven otros me lo llevo yo o en sus propias palabras: “El rock es una potente industria. Te proporciona mucha pasta y si dices que el dinero no te da la felicidad… He ganado más de un millón de dólares, pero si hay un dólar que no quieras por favor puedes dármelo a mí. […] Toda mi vida he escuchado eso de ‘Tiene demasiada pasta y demasiadas mujeres’. Traducción: Me gustaría ser Gene Simmons.”. ¿Arrogancia? ¡Qué va! Así se las gasta Mr. Simmons y así es el rock’n’roll de verdad.

viernes, 21 de agosto de 2009

Transsiberian: el tren de los misterios

(Cuidado: Puede contener Spoliers)
La novelas de Agatha Christie traspasan las fronteras y una de sus obras literarias más conocidas, “Asesinato en el Orient Express”, no es una excepción. A pesar de que “Transsiberian” (2008) de Brad Anderson no se base estrictamente en el libro de Christie (ya que a priori no se trata de resolver un homicidio en uno de los trenes más famosos), está claro que tiene influencias Christienianas y a la vez capta el suspense al más puro estilo cine Hitchcock.

Tras visitar Pekín, Jesse (Emily Mortimer) y Roy (Woody Harrelson), un matrimonio estadounidense, se dirigen a Moscú a bordo de la conocida locomotora Transiberiana. Durante el viaje conocen a otra pareja, Carlos (Eduardo Noriega) y Abby (Kate Mara), con quienes entablan una buena amistad. En una de las paradas Roy pierde el tren y es entonces cuando Carlos y Abby se ofrecen a acompañar a Jesse hasta que su marido aparezca. A partir de ese momento el placentero paseo en tren se complica y los compañeros de viaje no son quienes aparentan ser.

Al inicio del film y cuando los personajes principales son presentados, el espectador cree intuir de qué pie cojea cada uno de los protagonistas y por un momento predice como puede acabar el viaje y como se va a conducir la trama, pero conforme se desarrolla la cinta las quinielas apuntan a que unos y otro no son quienes dicen ser y por lo tanto nunca actuarán como se tiene previsto.

Sutilmente Anderson esa capaz de mantener la intriga hasta el último momento no solo gracias a la forma en que dispone y juega con la historia y como la adorna con la sobriedad y el misterio de los solitarios, aunque bellísimos paisajes Rusos sino que cuando crees que va ocurrir algo que determine quién es culpable, quién es inocente o quién es un mero pasajero sentado en el lugar y el momento equivocado, el director le da un giro de 360º grados y te sorprende con una nueva aportación al carácter de alguno de los enigmáticos protagonistas.

Por otra parte cada uno de los actores interpreta su personaje de una forma muy estricta y creíble y para nada predecible. Emily Mortimer completamente metida en su papel de esposa con pasado oscuro y que no se fía de los otros viajeros, Woody Harrelson como el entusiasta marido que adora a Jesse a pesar de sus pecados, Ben Kingsley como un policía de dudosa moralidad o la misteriosa pareja compuesta por Noriega y Mara que parece que no vayan a jugar limpio o que escondan más de un secreto, pero tal y como se presenta la película, parece que a algunos de ellos el viajar les aburre y por lo visto les complace el jugar con una especie de trastorno de personalidad bipolar.

A pesar de tener una trama inicial algo predecible y que el elenco de personajes podría haber salido perfectamente en muchísimas otras películas del género, “Transsiberian” nos transporta directamente al clásico cine de suspense donde hasta el personaje más inocente de todos puede ser tan sospechoso o meter hasta más baza que el presuntamente más culpable y viceversa. Ya se sabe, todos somos inocentes y todos somos culpables hasta que se demuestre lo contrario o como dice Ben Kingley en una de las secuencias clave: “Con mentiras podrás llegar muy lejos, pero no podrás volver atrás.”

martes, 18 de agosto de 2009

Last Days: Cuando Cobain deja de ser Cobain

Tomando prestadas las últimas horas del cantante de Nirvana Kurt Cobain antes de su misteriosa muerte, “Last Days” (2007) de Gus Van Sant nos introduce en el loco mundo de las grandes estrellas del rock por la puerta de atrás e intenta demostrar que el éxito mal encajado y el estilo de vida alocado donde el exceso de drogas combinados con la excentricidad y espiritualidad de un talentoso músico de grunge puede ser el detonante de una muerte prematura. Por desgracia a pesar de las excelentes críticas y después de haber sido seleccionada para competir en la Selección Oficial del Festival de Cannes, Van Sant fracasa a la hora de mostrarnos el peculiar retiro espiritual del protagonista del film.

Blake (Michael Pitt), líder de una de las más famosas bandas de grunge del momento, se escapa a su aislada mansión para asimilar el éxito de una forma especial mientras intenta encontrar la inspiración entre los solitarios bosques para componer su última canción. Aunque los fans y los dueños de su compañía discográfica esperan con ansias su regreso a los escenarios, Blake tiene en mente un objetivo diferente: encontrar el camino para finalizar su atormentada existencia.

El film parte de una morbosa idea que es el inspirarse en los últimos días, introduciendo al espectador en la mente del paranoico protagonista, de un genio musical que tiene que lidiar con el liderazgo de una de las más salvajes profesiones mientras intenta abatir sus demonios personales. El problema surge cuando se intenta usar como modelo la figura pública de Cobain para el personaje de Blake y lo único que se consigue es copiar de mala manera la atormentada personalidad del maestro del grunge y transformarlo hasta que queda un protagonista que se pasa la casi hora y media que dura el largometraje deambulando como un zombie por su malgastada mansión y los bosques de alrededor como una mezcla de un drogadicto alocado que le gusta transvestirse que es a la vez un adorado músico en horas bajas.

Es bien sabido que el solista de Nirvana era un genio explotado y que prefirió pasar sus últimos momentos en solitario y el director pelea sin éxito en cada una de las escenas por captar artísticamente (un hombre perdido por las drogas y el exceso y un solitario bosque que lo acoge como nada ni nadie más lo ha hecho a pesar de su éxito) el descenso de un personaje que tras su repentina muerte se convirtió en un icono musical- título que se pasó toda la vida luchando por rechazar- y lo único que consigue es mostrar una película que se estanca desde el minuto uno con soporíferas y repetitivas escenas (secuencias lentas donde los paisajes se convierten en muchas ocasiones en los protagonistas absolutos de la cinta) que muestran la solitud de un colgado adicto a las diversas substancial ilegales habidas y por haber ahí semi-arrastrándose por su propio mundo, un mundo que no se asemeja ni por asomo al del líder de Nirvana.

Por otra parte Pitt, creyendo que homenajea al cantante, desaprovecha la complejidad y la excentricidad que le podía proporcionar el ser influenciado por este personaje y destroza la personalidad del solista con su insulsa y incoherente actuación dando relevancia a una inspiración nefasta sobre la persona de Cobain.

A pesar de la excelente caracterización física de Pitt como Cobain y contener una memorable y emotiva escena en la que Blake interpreta sobradamente una melancólica canción que bien podría ser digna del repertorio de Nirvana, “Last Days” promete una historia de soledad e introvertismo y donde la muerte es el camino a seguir por un genio musical incapaz de asumir el éxito; donde el suicidio indica de una forma artística y bella no solo el fin del sufrimiento de este personaje sino que también cierra el círculo de una vida llena de excesos y vivida al límite. En cambio el espectador se encuentra con un film que dice estar influenciado por la vida y muerte de Cobain y lo único que hace es aprovechar la popularidad de éste para mostrar a un desaliñado músico bastante colocado haciendo estupideces en su destrozada y cochambrosa mansión hasta que las drogas le pasan factura y dejando atrás con descaro la faceta espiritual de uno de los más talentosos y polémicos músicos de todos los tiempos. Si Cobain lo viese probablemente se liaría a cantar aquello de “Am I the only one, am I the only oneee” (Rape Me). Apostamos a que sí.