miércoles, 2 de septiembre de 2009

La BSO para volver al curro al 100% - Parte I

En pocos días el verano les dirá adiós a miles de españoles que todavía disfrutan de sus vacaciones y con todo lo negativo que eso conlleva. Toca despedirse de los momentos bautizados como “hoy no hago ni el huevo” y ¿qué mejor idea que poner una banda sonora de lujo para regresar a la monotonía laboral y así no deprimirse en el intento?

En Hot BuZz hemos creado una lista de las dieciocho canciones idoneas (es una simple recomendación) para que la vuelta al curro sea lo menos estresante posible y así de paso evitemos que alguno deje parte de su masa cerebral salpicada en la habitación del hotel vacacional con una 8mm del disgusto.


* Currantes modélicos:

- Working Class Hero by Green Day: Esta versión de la canción de John Lennon es la adecuada para todos aquellos que realmente trabajan para levantar el país (absténganse de escucharla aquellos que cobran por mantener el culo pegado a la silla sin hacer mucho más). Héroes trabajadores que a pesar de ser explotados continúan haciendo lo que mejor que saben hacer y sin protestar. Cuánto más se lo curran, más los pisan. Si éstos gobernasen el país, posiblemente otro gallo cantaría.

- Eye of the tiger by Survivor (o la versión de Chiara Mastroianni): Como bien se sabe ésta es la sintonía perfecta para aquellos que se levantan cada mañana bien temprano con ganas de comerse el mundo y llegar hasta la cima lo antes posible. En momentos de bajón laboral la canción te anima a que salgas a la calle y como un tigre saques las garras para luchar por lo que sueñas. El punto negativo es que posiblemente si las escuchas demasiado acabes soñando que Silvester Stallone (con su aspecto de ahora que es más acojonante todavía) te ha quitado el puesto de trabajo.

- Don’t stop me now by Queen (también se puede probar con Don’t Stop by The Rolling Stones): Aunque la letra hace referencia a alguien que no para durante toda la noche por la fiesta (no se especifica de que tipo, pero aquí cada uno imagina lo que quiere o lo que puede cuando Freddy Mercury canta eso de “I'm burning through the skies, yeah!, Two hundred degrees, that's why they call me Mister Fahrenheit. I'm travelling at the speed of light, I wanna make a supersonic woman out of you”), es otro estupendo single para regresar al curro con el ánimo por los aires o para esos días que por más que lo intentes no logras despegar tus párpados ni con palillos bucales. Tras unas pocas escuchas te sentirás como el hombre de la canción: un personaje supersónico descontrolado intentando sobrepasar los límites de la velocidad de la luz. No solo harás tus tareas con más eficacia sino que además saldrás de la oficina con un subidón enorme y con ganas de seguir la fiesta hasta con el jefe.

- Eight Days a Week by The Beatles: John Lennon ni corto ni perezoso declaró en el periódico inglés Evening Standard (4 de marzo de 1966)- aunque muchos dicen que sus palabras se sacaron de contexto- que era más grande que Dios y hasta en las canciones reta al de arriba. Dios creó el mundo en siete días y para chulos Lennon y compañía que se marcan un día más de la semana aunque únicamente sea para demostrar a sus amadas otras 24 horas más el amor que sienten por ellas. Esta canción es para los workaholics (obsesos por el curro) que no paran quietos en todo el día y que se llevan el trabajo a casa (incluidos domingos y si hubiese ocho días a la semana posiblemente también trabajarían ese día) para sentirse realizados. Ideal para las personas que viven para trabajar.



* Ambiente horrible:

- Welcome to the Jungle by Guns N’ Roses: La canción habla de cuando el vocalista Axl Rose llegó a Los Ángeles y se encontró con una de las ciudades del vicio por excelencia. Drogas, alcohol, sexo, juego, etc. todo lo que buscas lo encontrarás allí eso si no eres un blandengue y mueres o te matan por el camino (un taxista le comentó eso de “You know where you are? You’re in the jungle baby, you’re gonna die” y él lo utilizó en la canción). En la jungla puedes pillar lo que quieras, pero nunca robárselo a él. Y así se podría resumir también el mundo laboral. Si no eres lo suficientemente competente, espabilado y competitivo (y porqué no decirlo, un poco cabrón también) te comerán vivo. Es la canción perfecta para recordarte que cuando sales de casa has de sacar tu lado más animal porque cuando pones un pie en la oficina es peor que estar perdido en la selva amazónica con la única compañía de Hannibal Lecter.

- Exit by U2: A pesar de que puede ser interpretada de muchas maneras es evidente que esta canción habla sobre un hombre que pierde la fe y tras no encontrar la solución, se suicida- algunos dicen que comete un asesinato (de echo John Robert Bardo un hombre acusado de asesinar a una actriz de televisión citó en el juicio en 1989 que la canción le había llevado supuestamente a cometer el crimen). Esta canción es la idónea para aquellos que están realmente amargados en su trabajo y creen no encontrar cual es el camino a seguir. Normalmente sienten una enorme tentación de tirar todo por la borda y suelen elegir el camino más fácil: la puerta de salida a ninguna parte. Bono y compañía te animan a reflexionar porque siempre hay otro tipo de salida… o no.

- The Past Recedes by John Frusciante: el guitarrista de los Red Hot Chili Peppers aunque posiblemente también se refiera a otras cosas de la vida lo tiene claro: “Why to be here you first got to die, so I gave it a try” o “I can’t play it safe, but I’m might just in case”. En el trabajo (normalmente) te putean por la mañana, por la tarde y por la noche y si pudiesen a la hora de comer también lo harían. En título de verdugos laborales se lo disputan entre el jefe, los compañeros celosos de que hagas el trabajo mejor que ellos o hasta el tío de la tercera planta por el simple echo de que perteneces a otro departamento. Siempre tienes que pasar por lo malo para poder llegar arriba o incluso tú mismo puedes jugar sucio para hacerlo pero lo bueno es que siempre puedes escuchar esta canción para decirte a tí mismo que no caerás en ese tipo de ambiente donde se machaca al compañero con tal de ser el más grande en la oficina.


- The Pretender by Foo Fighters: Esta canción habla sobre un gobierno tirano que promete muchos cambios y al final no hace nada de lo estipulado, solo se dedica a controlar a los ciudadanos. Un grupo de personas, unos rebeldes, arremeten contra éstos que les han traicionado. La canción va dedicada a todos aquellos que se rebajan y hacen cualquier cosa que le pidan en el trabajo para pretender ser los mejores cuando realmente no lo son. Dave Grohl pone su voz para apoyar precisamente a los que están en el lado opuesto, aquellos que son diferentes y destacan no solo por lo que hacen si no por saltarse las reglas cuando canta eso de: “What if I say I’m not like the others. What if I say I’m not just another one- of your plays, you’re the pretender. What if I say I will never surrender”. El método a seguir es ponerse delante del espejo y cantar con orgullo el estribillo para que una vez salgas de casa estés convencido de que no eres un “pretender” y hayas aprendido a ser más flexible. Si eso no resulta seguro que la sintonía hace el resto. ¡¡Que tiemble la oficina!!



El resto de singles de The Workaholic's Soundtrack en el próximo número.


sábado, 29 de agosto de 2009

Noel se despide de Oasis


Noel Gallagher, guitarrista y compositor de Oasis, anunció el pasado viernes en la página web oficial que abandonaba definitivamente el grupo declarando que ya no podía tocar junto a su hermano Liam, solista de la banda.

Después de otra intensa disputa- se dice que se cargaron alguna que otra guitarra- en el backstage entre los hermanos Gallagher minutos antes de tocar en el festival Rock en Seine de Paris, Noel abandonó el recinto y la organización informó a los más de 30.000 espectadores que el concierto se suspendía.

No es la primera vez que Noel deja la banda por las peleas con su hermano pequeño. En Mayo del 2000 el grupo anuló el show en el Pavelló Olímpic del Vall D’Hebrón. La organización comunicó que el concierto se aplazaba debido a que el entonces batería, Alan White, había sufrido un achaque en la muñeca. Tiempo después se supo que el hermano mayor de los Gallagher había renunciado a seguir formando parte de Oasis tras una pelea con Liam y la banda volvió meses después con un guitarrista nuevo.

Los de Manchester que debían actuar hoy en Alemania en el Rock Am See festival y el domingo en Milán, también han cancelado el resto de fechas de la gira Europea “Dig Out Your Soul”, que pasó en el Pavelló Olímpic de Badalona el pasado 13 de Febrero (fotos de arriba).

A pesar de no haber declarado que ahora fuese a dedicar su tiempo a desarrollar una carrera en solitario- cosa que los fans agradeceríamos- Alan McGee, el que fue manager del grupo, ha comentado que es posible que Noel se meta de lleno a ello.

Para leer el comunicado entero de Noel podéis visitar el siguiente link:
http://www.oasisinet.com/

miércoles, 26 de agosto de 2009

The Rock Show: Realities heavies


Es bien sabido que las verdaderas estrellas del rock viven al límite y debido a esto muchas de esas leyendas acaban saliéndose del camino de la forma más salvaje posible, pero los que todavía están conduciendo por la autopista hacia el infierno y no han pisado aún el averno se lo montan a lo grande tanto dentro como fuera del escenario. ¿Por qué armar el show únicamente on stage cuando pueden sacar tajada contando sus excesos y miserias en un reality televisivo? Ésta es la última moda entre los dioses del rock.

El que fue solista de Black Sabbath, Ozzy Osbourne fue uno de los pioneros al presentar su vida en familia en la MTV con su show The Osbournes. Atrás quedaron los escandalosos y sangrientos conciertos donde entre canción y canción arrancaba de un mordisco cabezas de murciélagos. Mientras busca nuevo guitarra (considera que Zakk Wylde está demasiado influenciado por el estilo Black Label Society) el cantante de Crazy Train y Supernaut lo que ahora le va- y ya desde hace unos pocos años; ya es todo un veterano en esto de los realities- es mostrarle al mundo que aunque sea uno de los frontmen más heavies de todos los tiempos cuando llega a casa es o al menos intenta ser un padre de familia de lo más corriente. Tras cuatro temporadas y varias “charlas” destacadas entre padre rockero colgado e hijos consentidos porreros, vemos a un Ozzy antes desconocido por el público siendo romántico con su mujer Sharon- ahora conocidísima por pertenecer al jurado de Britain’s Got Talent-, intentando ser aunque sea por unos minutos un adonis griego siguiendo el rollo mente sana in corpore sano y dejando de meterse substancias ilegales y haciendo ver que practica algo de ejercicio o hasta como amo de casa ahí recogiendo las mandungas de los verdaderos dueños de la casa: unos chuchos algo apalancados y marranos que se mean en la alfombra del salón a la mínima oportunidad.

A pesar de que no pasará desapercibido como un padre normal y corriente y no solo por decir “fuck” mil veces en una sola frase, lo bueno es que siempre le quedará un cajón lleno de chocolate (el de comer) y quizá otro no visto con otro tipo de substancias no aptas para blandengues y en nuestra retina esos momentos como cuando surge algún problema doméstico y llama con su peculiar voz a su mujer o aquellos en que aparece correteando a su manera por toda la casa en busca del perro que se ha orinado en su alfombra para reñirle y grita eso de: “¿Quién coño se ha meado en mi alfombra? Te voy a tirar a la p**a piscina. Fuera de mi jodida casa. Es un jodido terrorista. Forma parte del p**o clan de Bin Laden…” y otras perlas similares. En cuanto a momentos más serios siempre se hablará de como se mostró el tratamiento y recuperación de Sharon y su cáncer de colon o cuando Ozzy se quedó en coma durante una semana tras sufrir un grave accidente.

Otra leyenda de rock se ha apuntado al carro de los realities y no solo aparece en la pequeña pantalla contando sus aventuras domésticas sino que hasta es capaz de convertirse en profesor de música para impartir los conocimientos adquiridos después de años de sexo, drogas y rock’n’roll. A pesar de estar en la actualidad entregado en cuerpo y alma a su nuevo disco (un comunicado enviado hace poco más de un mes confirmaba el regreso de su banda a los ruedos tras once años de ausencia musical) Gene Simmons, líder y bajista de Kiss, conocido por tener la lengua más larga (y no metafóricamente hablando) del rock, por su cara de Demon pintada en blanco y negro o por escupir sangre en sus directos, empezó con la serie Rock School, estrenada en Channel 4 (Reino Unido) en 2005 y le siguieron las peripecias familiares en Family Jewels.

En la primera temporada de Rock School, Gene se adentra en una escuela de lo más tradicional del Reino Unido (niños con uniformes estilo Tudor incluido) para impartir clases de rock’n’roll a un grupo de trece añeros. Los diez afortunados alumnos, asiduos a escuchar y tocar música clásica y desconocedores del gran mito que es su instructor, tienen que transformarse musical y estilísticamente y aprender a componer canciones como un verdadero grupo de glam rock antes del gran examen de graduación: ser teloneros de los padres del metal, Motörhead.

Gracias a una banda sonora de lujo: Led Zeppelin, Pink Floyd, Queen, Free y los propios Kiss, entre otros, y de numerosas escenas para el recuerdo como Gene tocando Rock and Roll all Night ante un público de geriátrico o su primera aparición en la escuela con su gabardina de cuero a lo Matrix y sus inherentes gafas de sol y gritando en plan Pennywise eso de: “Wow Yeah!! Hellooo kiddies!!” a los alucinados y algo acojonados pupilos, hemos podido conocer otra faceta del maestro Simmons. Por sus venas corre rock’n’roll puro y éste es capaz de inyectárselo hasta el más negado.

Por otra parte, Family Jewels nos presenta a la familia Simmons al completo en su lujosa mansión de LA, pero a pesar de que los cuatro miembros viven por todo lo alto: coches de lujo, fiestas por todo lo grande, viajes a diestro y siniestro o miles de dólares derrochados en ropa y complementos, como ocurre con Ozzy nos encontramos con el Gene más sincero y transparente posible y si, aún y así, sigue siendo una caricatura de una leyenda del rock. Simmons es tan o más excéntrico de lo que su imagen pública alberga y hasta sus propios hijos son conscientes de ello y de ahí que sea motivo de mofa. La diferencia: al Príncipe de las Tinieblas (Ozzy) se le ve perdido y sus hijos acaban cansando con sus manías y a Simmons se le ve más activo que nunca y su prole engancha desde el minuto uno, sobre todo cuando se trata de hablar del patriarca y los negocios que se monta a raíz del mito Kiss.

Gene toca, respira, vive, es Kiss fuera y dentro de los escenarios y es capaz de vendérselo hasta el mismísimo Papa si hiciese falta. Sus medios: la buena música de su grupo y muchas, muchas chicas medio despelotadas. Resultado: desde un Mr. Simmons’ bikini car cash hasta unos DVDs de fitness en plan Cindy Crawford pero más subidos de tono. En la industria del rock todo vale y Gene lo explota a conciencia. Si eso no entretiene por otro lado queda lo mejor de la serie: los líos familiares. Vemos a Gene- un conquistador nato que aclama haberse acostado con miles y miles de mujeres- sobreprotegiendo a su hija de quince años que empieza a tener sus primeros escarceos amorosos o intentando dejar el trabajo de lado y centrarse en su esposa ex modelo y ex conejito playboy o nos encontramos a Nick, el hijo rockero o lo que es lo mismo: una versión más joven de Gene, un chico en potencia (sexual y musical), intentando pasar desapercibido aunque las teenagers hollywoodienses de bien (y alguna madre salida también) le quieran sacar hasta el hígado (por decir algo) con tal de que el muchacho sea su pareja por un día.

A pesar de que Ozzy y Gene son los casos más sonados de rockeros destripando su vida más íntima a través del televisor, otras estrellas de la música y el show business se han apuntado a esta moda. El caso más reciente es el del rapero Snoop Dogg con su programa Snoop Dogg's Father Hood, donde se le ve inmerso en su vida familiar lidiando con las travesuras de sus hijos, intentando encontrar un adiestrador para sus mascotas o sorprendiendo a toda la familia cuando tras muchas burlas acaba trayendo al mismísimo David Beckham para que les enseñe a jugar al soccer y después invitarle a su restaurante de pollo frito favorito.

Y por si fuera poco y dejando atrás a músicos (aunque no por eso es menos heavy, ya que bien podría ser una mezcla entre Rob Zombie y Zakk Wylde), hasta el mismísimo Hulk Hogan, famoso por sus melena rubia tan bien cuidada que va a juego con su bigote, sus mamporrazos de Pressing Catch y sus vestimentas de motero rockero, nos abre las puertas de su casa en Hogan Knows Best para que veamos cómo se las gastan el día a día en la mansión Hogan.

Muchos son los que se oponen a que las grandes leyendas del rock comercialicen con su vida privada e imagen pública de esta manera, pero como dice Gene Simmons (en uno de los episodios de Rock School) el rock’n’roll también es un negocio y como se suele decir: para que se lo lleven otros me lo llevo yo o en sus propias palabras: “El rock es una potente industria. Te proporciona mucha pasta y si dices que el dinero no te da la felicidad… He ganado más de un millón de dólares, pero si hay un dólar que no quieras por favor puedes dármelo a mí. […] Toda mi vida he escuchado eso de ‘Tiene demasiada pasta y demasiadas mujeres’. Traducción: Me gustaría ser Gene Simmons.”. ¿Arrogancia? ¡Qué va! Así se las gasta Mr. Simmons y así es el rock’n’roll de verdad.

viernes, 21 de agosto de 2009

Transsiberian: el tren de los misterios

(Cuidado: Puede contener Spoliers)
La novelas de Agatha Christie traspasan las fronteras y una de sus obras literarias más conocidas, “Asesinato en el Orient Express”, no es una excepción. A pesar de que “Transsiberian” (2008) de Brad Anderson no se base estrictamente en el libro de Christie (ya que a priori no se trata de resolver un homicidio en uno de los trenes más famosos), está claro que tiene influencias Christienianas y a la vez capta el suspense al más puro estilo cine Hitchcock.

Tras visitar Pekín, Jesse (Emily Mortimer) y Roy (Woody Harrelson), un matrimonio estadounidense, se dirigen a Moscú a bordo de la conocida locomotora Transiberiana. Durante el viaje conocen a otra pareja, Carlos (Eduardo Noriega) y Abby (Kate Mara), con quienes entablan una buena amistad. En una de las paradas Roy pierde el tren y es entonces cuando Carlos y Abby se ofrecen a acompañar a Jesse hasta que su marido aparezca. A partir de ese momento el placentero paseo en tren se complica y los compañeros de viaje no son quienes aparentan ser.

Al inicio del film y cuando los personajes principales son presentados, el espectador cree intuir de qué pie cojea cada uno de los protagonistas y por un momento predice como puede acabar el viaje y como se va a conducir la trama, pero conforme se desarrolla la cinta las quinielas apuntan a que unos y otro no son quienes dicen ser y por lo tanto nunca actuarán como se tiene previsto.

Sutilmente Anderson esa capaz de mantener la intriga hasta el último momento no solo gracias a la forma en que dispone y juega con la historia y como la adorna con la sobriedad y el misterio de los solitarios, aunque bellísimos paisajes Rusos sino que cuando crees que va ocurrir algo que determine quién es culpable, quién es inocente o quién es un mero pasajero sentado en el lugar y el momento equivocado, el director le da un giro de 360º grados y te sorprende con una nueva aportación al carácter de alguno de los enigmáticos protagonistas.

Por otra parte cada uno de los actores interpreta su personaje de una forma muy estricta y creíble y para nada predecible. Emily Mortimer completamente metida en su papel de esposa con pasado oscuro y que no se fía de los otros viajeros, Woody Harrelson como el entusiasta marido que adora a Jesse a pesar de sus pecados, Ben Kingsley como un policía de dudosa moralidad o la misteriosa pareja compuesta por Noriega y Mara que parece que no vayan a jugar limpio o que escondan más de un secreto, pero tal y como se presenta la película, parece que a algunos de ellos el viajar les aburre y por lo visto les complace el jugar con una especie de trastorno de personalidad bipolar.

A pesar de tener una trama inicial algo predecible y que el elenco de personajes podría haber salido perfectamente en muchísimas otras películas del género, “Transsiberian” nos transporta directamente al clásico cine de suspense donde hasta el personaje más inocente de todos puede ser tan sospechoso o meter hasta más baza que el presuntamente más culpable y viceversa. Ya se sabe, todos somos inocentes y todos somos culpables hasta que se demuestre lo contrario o como dice Ben Kingley en una de las secuencias clave: “Con mentiras podrás llegar muy lejos, pero no podrás volver atrás.”

martes, 18 de agosto de 2009

Last Days: Cuando Cobain deja de ser Cobain

Tomando prestadas las últimas horas del cantante de Nirvana Kurt Cobain antes de su misteriosa muerte, “Last Days” (2007) de Gus Van Sant nos introduce en el loco mundo de las grandes estrellas del rock por la puerta de atrás e intenta demostrar que el éxito mal encajado y el estilo de vida alocado donde el exceso de drogas combinados con la excentricidad y espiritualidad de un talentoso músico de grunge puede ser el detonante de una muerte prematura. Por desgracia a pesar de las excelentes críticas y después de haber sido seleccionada para competir en la Selección Oficial del Festival de Cannes, Van Sant fracasa a la hora de mostrarnos el peculiar retiro espiritual del protagonista del film.

Blake (Michael Pitt), líder de una de las más famosas bandas de grunge del momento, se escapa a su aislada mansión para asimilar el éxito de una forma especial mientras intenta encontrar la inspiración entre los solitarios bosques para componer su última canción. Aunque los fans y los dueños de su compañía discográfica esperan con ansias su regreso a los escenarios, Blake tiene en mente un objetivo diferente: encontrar el camino para finalizar su atormentada existencia.

El film parte de una morbosa idea que es el inspirarse en los últimos días, introduciendo al espectador en la mente del paranoico protagonista, de un genio musical que tiene que lidiar con el liderazgo de una de las más salvajes profesiones mientras intenta abatir sus demonios personales. El problema surge cuando se intenta usar como modelo la figura pública de Cobain para el personaje de Blake y lo único que se consigue es copiar de mala manera la atormentada personalidad del maestro del grunge y transformarlo hasta que queda un protagonista que se pasa la casi hora y media que dura el largometraje deambulando como un zombie por su malgastada mansión y los bosques de alrededor como una mezcla de un drogadicto alocado que le gusta transvestirse que es a la vez un adorado músico en horas bajas.

Es bien sabido que el solista de Nirvana era un genio explotado y que prefirió pasar sus últimos momentos en solitario y el director pelea sin éxito en cada una de las escenas por captar artísticamente (un hombre perdido por las drogas y el exceso y un solitario bosque que lo acoge como nada ni nadie más lo ha hecho a pesar de su éxito) el descenso de un personaje que tras su repentina muerte se convirtió en un icono musical- título que se pasó toda la vida luchando por rechazar- y lo único que consigue es mostrar una película que se estanca desde el minuto uno con soporíferas y repetitivas escenas (secuencias lentas donde los paisajes se convierten en muchas ocasiones en los protagonistas absolutos de la cinta) que muestran la solitud de un colgado adicto a las diversas substancial ilegales habidas y por haber ahí semi-arrastrándose por su propio mundo, un mundo que no se asemeja ni por asomo al del líder de Nirvana.

Por otra parte Pitt, creyendo que homenajea al cantante, desaprovecha la complejidad y la excentricidad que le podía proporcionar el ser influenciado por este personaje y destroza la personalidad del solista con su insulsa y incoherente actuación dando relevancia a una inspiración nefasta sobre la persona de Cobain.

A pesar de la excelente caracterización física de Pitt como Cobain y contener una memorable y emotiva escena en la que Blake interpreta sobradamente una melancólica canción que bien podría ser digna del repertorio de Nirvana, “Last Days” promete una historia de soledad e introvertismo y donde la muerte es el camino a seguir por un genio musical incapaz de asumir el éxito; donde el suicidio indica de una forma artística y bella no solo el fin del sufrimiento de este personaje sino que también cierra el círculo de una vida llena de excesos y vivida al límite. En cambio el espectador se encuentra con un film que dice estar influenciado por la vida y muerte de Cobain y lo único que hace es aprovechar la popularidad de éste para mostrar a un desaliñado músico bastante colocado haciendo estupideces en su destrozada y cochambrosa mansión hasta que las drogas le pasan factura y dejando atrás con descaro la faceta espiritual de uno de los más talentosos y polémicos músicos de todos los tiempos. Si Cobain lo viese probablemente se liaría a cantar aquello de “Am I the only one, am I the only oneee” (Rape Me). Apostamos a que sí.

jueves, 23 de julio de 2009

"Alicia" de Burton

Los fans del incombustible Tim Burton están de suerte. El desgreñado director ha desvelado el teaser tráiler de su adaptación de "Alice in Wonderland" (Alicia en el País de las Maravillas) que se estrenará el 5 de Marzo del próximo año.

El film que está basado en popular cuento de Lewis Carrol ha sido creado para ser visto en tecnología 3D y cuenta con un elenco de lujo encabezado por Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Stephen Fry y Alan Rickman.

Para ver el tráiler visita la siguiente web:
http://www.scifiworld.es/video.php?id=2593&categoria=1

martes, 21 de julio de 2009

Metallica hace temblar el Palacio de los Deportes de Madrid con su “World Magnetic Tour”



La banda californiana Metallica hizo vibrar a más de 34.000 almas deseosas de thrash metal en dos conciertos consecutivos en el Palacio de los Deportes de Madrid el pasado Lunes y Martes.

El cuarteto de los Ángeles ya había presentado su potente directo ante unos 40.000 incondicionales con un amplio repertorio de clásicos mezclados con algunos temas de su último disco “Death Magnetic” en el Festival Sonisphere el pasado fin de semana en el Parc del Fòrum de Barcelona, pero el Lunes abrieron su magnético y frenético espectáculo del “World Magnetic Tour” en Madrid ante 17.000 impresionados y entregados fans y repitiendo la fórmula y éxito al día siguiente.

El Martes, su último show en nuestro país, abrieron el apetito heavy el grupo Mastodon, un descubrimiento para muchos. Tras poco más de media hora de buen nu metal les tocó subir al cuadrilátero a Lamb of God que cumplió lo prometido: caldear el ambiente a golpes de los riffs acelerados del gran Mark Morton y combinados con la potente voz del escuálido, pero enérgico Randy Blythe.

Pasados diez minutos de las nueve de la noche se apagaron las luces y empezó a sonar la melodía del film “El bueno, el feo y el malo”- introducción típica del grupo- que fue canturreada con devoción por los expectantes espectadores. Acto seguido y con un festival de luces- decenas de rayos láser salidos de los ataúdes colocados encima del cuadrilátero- comenzó a sonar el tema que abre su nuevo disco: That was your Life. Los latidos del principio que iban acorde con los acelerados corazones de los asistentes anunciaban que lo que iba a venir era algo digno de recordar y evidentemente así fue. Los fans enloquecieron, menearon sus cabezas y melenas al estilo de la niña del Exorcista y levantaron los cuernos con orgullo al escuchar el pegadizo riff de Mr. Hetfield que parece sacado desde el infierno y que estaba acompañado de ese ritmo apoteósico de la batería de Lars. Los cuatro jinetes estaban peleando con fuerza en su ring y la lucha musical llena de puñetazos de thrash nos dejó a más de uno knockeados ya desde que sonó el primer acorde.

Le siguió The End of the Line dónde vimos a un Kirk Hammett en todo su esplendor ahí regalando a diestro y siniestro su exóticos solos a toque de wha wha y a un Trujillo, esta vez sin sus trenzas, tocando notas imposibles con su poses de luchador de Pressing Catch. Le siguieron otras canciones de “Death Magnetic” como Broken, Beat & Scarred o My Apocalypse combinadas con las míticas pero pertenecientes a diferentes épocas: The Four Horsemen, The Memory Remains o Sad but True y llegó el momento relax de la noche y el personal volvió a enloquecer cuando sonaron los petardos y bombas emulando el inicio de One, pero James y cía. se guardaban un AS en la manga y tras un momento de confusión y sorpresa cambiaron de parecer y en vez de One empezó a sonar el melancólico Fade to Black. Más tarde y tras unos temillas más cañeros sonaron acordes limpios y a los miembros del público se les dibujó una sonrisa al oír No Leaf Clover- que solo ha sido interpretada cuatro veces en directo- y tras The Judas Kiss con un entregado Hetfield y un inspiradísimo solo de Kirk llegó la hora de sacar la acústica y tocar el ya convertido en clásico The Day that Never Comes ya que recuerda a One o Fade to Black pero con un toque 21th Century y con el cual los asistentes se desgañitaron de lo lindo. Fue en esa precisa canción y con los dulces duetos de guitarra dónde se comprobó que el grupo está más unido que nunca y que atrás quedaron las disputas de la época “St. Anger” y que se vieron reflejadas en el documental de “Some Kind of Monster” (2004).

En la segunda parte del show llegaba el momento de sacar el verdadero monstruo de Metallica. Una criatura de cuatro patas muy bien compenetradas, cada una provista de sus armas letales y que tocaban los grandes riffs del heavy metal como Master of Puppets o Damage INC, donde antes de empezar el cantante comentó: “¿Qué queréis ahora? ¿Un tema rápido o algo lento?” y tras sopesar la respuesta se colgó su Gibson Explorer y sacó lo mejor de ella. Luego una vez más desempolvaron la acústica y se emplearon a fondo con Nothing Else Matters.

Al final tras marchar por un momento The Four Horsemen regresaron y esta vez encendieron las luces porque como dijo James ellos querían verse cara a cara con su público y con fuegos artificiales para amenizar la noche tocaron Enter Sandman. Todos alucinaban y saltaban como locos y llegaron Too Late Too Late y Hit the Lights. Más tarde decenas de globos negros gigantes con el logo de Metallica en blanco y que parecían caídos del cielo inundaron el Palacio y es entonces cuando llegó el apocalipsis y el delirio se desató con Seek and Destroy, que cerró la fiesta metalera a lo grande.

Al final de la velada Jaymz y compañía dedicaron unas sabias palabras, saludaron al público y lanzaron baquetas y púas con el logo de “Death Magnetic” a algunos afortunados. Trujillo con su español de América del Sur dijo alucinado y emocionado: “Esta noche ha sido la hostia” y cuánta razón tenía el amigo. Tras dos horas y unos minutos, las leyendas del Metal dijeron adiós y los presentes con buen sabor de boca comentaban espasmódicos lo grande que había sido el show y ya empezaron a contar las horas para que the almighty Metallica vuelvan a aterrizar con su satánico thrash metal a tierras Españolas.




jueves, 9 de julio de 2009

Trucos promocionales de película

Hoy más que nunca esa frase de “Lo vendo todo, vendo hasta mi alma a la publicidad” tiene más sentido. Hace pocas semanas se celebró en España la “Fiesta del Cine”, una original iniciativa creada para paliar la caída en picado del número de cinéfilos que asisten a las salas de exhibición de nuestro país, pero lo más interesante es que ésta había sido pensada teniendo en cuenta el bolsillo del espectador. Ver una película de estreno te costaba dos simples euros, pero las grandes productoras se han planteado que la mejor manera de seducir al que acude al auditorio para ver un film no es abaratando las entradas sino vender su “producto” sacando un nuevo truco de magia promocional. Atrás quedaron los típicos objetos de merchandising- aquellos llaveros inútiles, esos vasos del desayuno para campeones con las caras de los protagonistas de películas de acción o ciencia ficción o los mini muñecos de dudosa calidad y de estética cutre, regalos propios del menú infantil del típico restaurante de fast food- de películas como Star Wars, Batman, El Señor de los Anillos o Indiana Jones.

Con el estreno mundial el próximo día 15 de la sexta película de Harry Potter la productora no ha escatimado ni en ideas ni presupuesto y ha sacado una de las más originales propuestas de promoción para el film. A pesar de que la película ya se vende por si sola (para desgracia de muchos de los que no soportamos la saga) que mejor manera de dar publicidad que sacar a la luz, bueno más bien a las carreteras de media Europa, un camión mágico que concede a los fans la oportunidad de adentrarse en el mundillo del mago gafotas más famoso de los últimos tiempos y conocer algunos detalles del último film y otras curiosidades sobre la leyenda o jugar al videojuego sobre “Harry Potter y el Misterio del Príncipe” (2009), contemplar parte del vestuario utilizado en los films anteriores, crear un hechizo sentado en el despacho de Dumbledore o participar en el concurso para ganar un viaje a South West Film Studios en St Agnes, Inglaterra posiblemente durante el rodaje del próxima aventura de Potter. El “tráiler mágico” que ya ha pasado por Barcelona y Valencia, parará en Madrid este fin de semana.

El ilusionista Potter no es el único que sabe promocionar su último film por todo lo alto. Los creadores de “District 9” (2009), la última hazaña con invasiones alienigenas producida por Peter Jackson y que verá la luz el próximo 14 de Agosto en Estados Unidos (de momento no hay fecha para España) se lo han currado y han contratado a unos programadores para diseñar un juego online de su película y lo han colgado en la página web oficial. Los internautas amantes del cine pueden meterse en la piel de los protagonistas o en la carcasa de los villanos. Puedes convertirte en el nuevo Will Smith y si juegas como humano tu misión será cargarte a balazo límpio a todos los extraterrestres que encuentres cuando patrulles por la barriada del distrito número 9 o si lo prefieres puedes ser uno de los alienígenas y entonces tu objetivo será encontrar latas de combustible y aniquilar con tus potentes armas a los guardas de la corporación MNU. Pero la cosa no acaba ahí, si realmente siempre te has sentido un poco marciano y quieres demostrar quién eres realmente el sitio te permite no solo bajarte los usuales pósters y wallpapers oficiales, pero con “The District 9 Movie Experience” tienes la opción de descargarte gratuitamente el tipo de fuente de texto de los “no-humanos” para que puedas comunicarte de forma única y privada con los aliens que hay a tu alrededor. Visita la website de la película (la de Sony o la oficial) y entérate sobre lo que ocurre en el Distrito 9:

http://www.district9movie.com/?lohs317=district9_game+district9movie
http://www.d-9.com/?lohs317=district9_epk+d-9

Con estas dos magníficas propuestas promocionales se demuestra que al menos hay alguien en el mundo del celuloide que aún siente pasión por la magia del séptimo arte y confiamos que en adelante los productores se rebanen los sesos y creen estrategias promocionales tan o más originales que estas. Su público lo agradecerá y los creadores también.

domingo, 5 de julio de 2009

Concierto U2: El rock irlandés inunda las calles de Barcelona



Más de 90.000 fervientes espectadores se rindieron el martes pasado ante la magia creada por U2 en el concierto inaugural de su 360º Tour en el Camp Nou.

Bono y compañía aterrizaron en la Ciutat Comtal con The Claw, su nave espacial de 50 metros de altura con forma de araña y con pasarelas circulares giratorias que contiene una pantalla en el interior compuesta de medio millón de leds, mostrando un espectáculo lleno de luces y colores y sobre todo de buena música que resonaba por cada rincón del enorme estadio; las potentes y limpias melodías de los de Dublín penetraban por todos los poros del cuerpo ya estuvieses en primera línea, en la otra punta del auditorio o incluso fuera del pabellón.

El show empezó sobre las 8 de la tarde cuando los teloneros, los también Irlandeses Snow Patrol, caldearon el ambiente con su música de serie de televisión de éxito y lo consiguieron con creces. Pocos minutos pasados de las 10 de la noche se apagan las luces, el público está extasiado con los ojos clavados en la pasarela que comunica el backstage con el gigantesco escenario mientras suena Space Oddity de Bowie. Empieza la cuenta atrás, los asistentes cada están vez más emocionados y en ese momento aborda la astronave Larry Mullen Jr. para aporrear con fuerza su batería. Pocos segundos después le acompañan los tres tripulantes restantes de la nave arácnida a ritmo de Breathe y Bono enfundado en su chaqueta de cuero y sus míticas gafas rojas saluda al personal mientras estos enloquecen de placer. Y así hasta dos horas y cuarto de puro rock’n’roll irlandés.

Una vez dentro los cuatro astronautas, la nave despega con cuatro canciones de su último disco "No Line on the Horizon" y tras dar las gracias, corretear por el colorido escenario con Get on your Boots, Magnificent y la que da título al disco, empiezan con uno de los clásicos de la última década. The Edge desenfunda su mejor arma: su anaranjada Gibson Explorer y su unidad de delay y con nitidez y mucho estilo empiezan a sonar las primeras notas de Beautiful Day. Es en ese preciso instante que Bono se desgañita para dedicarle la letra a la ciudad que le ha acogido: “See the world in green and blue. See Barcelona right in front of you…” y todo eso después de explicar lo orgulloso que se sentía de poder abrir su gira en la “capital del surrealismo”. Acto seguido Bono se encapa una bandera de Irlanda y canta con emoción Still haven't found What I'm Looking For que como siempre viene acompañada de mensaje y City of Blinding Lights.

A partir de ahí el show va a más. Ofrecen su particular homenaje a Michael Jackson con Angel of Harlem y versionando Man in the Mirror y el éxito de los Jackson Five Don´t Stop till get Enough con un Bono en plan funky y con voz en falsete. Y cuando crees que el desfile de luces y rock está en su punto álgido y no hay nada más sorprendente que eso, el comandante Bono conecta en directo por videoconferencia y via satélite con la tripulación de la Estación Espacial Internacional para que transmitan su mensaje ecológico de concienciación: hay que cuidar la tierra que desde allí arriba también se ve muy bonita. Más tarde tocan entre otras Walk On y The Unforgettable Fire que también trasmiten mensaje, esta vez por parte del Premio Nobel Desmond Tutu que pide ayuda para ganar la batalla contra el sida en África y en el primer tema unos fans suben y se pasean por el escenario con caretas de Aung San Suu Kyi, la líder birmana que se opone al régimen dictatorial de su país.

En la parte final del concierto estalla el delirio. La nave abre verticalmente su pantalla mastodóntica hasta el punto de casi atrapar en ella a sus tripulantes (todo tan espectacular que daba la sensación de que de un momento a otro iba a salir E.T. ataviado con una bandera irlandesa y con su atontamiento habitual iba a corear Pride (In the Name of Love), el solista aparece con una chaqueta de cuero con rayos láser incluidos y grita “1, 2, 3..14” y el público se desmadra muchísimo más cantando a pleno pulmón y bailando Vertigo. Seguidas van los clásicos himnos Sunday Bloody Sunday, Pride (In the name of Love) y One, en la que Bono se atavia con una camiseta del Barça. Luego llega el festival de luces y color con el momento discotequero cuando tocan un sorprendente y bailable remix de I'll Go Crazy If I Don't Go Crazy Tonight.

Los cuatro magníficos se marchan entre aplausos y ovación, pero reaparecen con los bises de tres temas más: Ultraviolet, With or Without you y Moment of Surrender y tras esto Bono se despide: “¡Buenas noches Barcelona, buenas noches España!” cerrando así el acontecimiento musical del año.

A pesar de que muchos opinan de que el songlist del 360º Tour era el menos estimulante de sus últimas giras, algún que otro fallo de sonido (era el show de estreno así que tampoco iba a salir todo niquelado) o que los que se encontraban en las graderías en la parte trasera del escenario no veían perfectamente a sus ídolos al no ser que fuese a través de las gigantescas pantallas (lo único que giraba 360º era la plataforma en la que se encontraba Larry), con el megalómano espectáculo allí creado los de Dublín han demostrado una vez más que como cantan en su último disco no hay nada que los pare, no hay una línea en el horizonte porque si la hubiese ellos ya la habrían traspasado como los rockeros galácticos que son.

miércoles, 1 de julio de 2009

The Pink Elephants + Malaventura Live at Sala Salamadra


El pasado Domingo día 28 los chicos de The Pink Elephants montaron la gorda con su actuación en la Sala Salamandra, Barcelona, confirmando así la calidad musical del panorama underground actual.

En un desfile de buen punk rock (ya lo anticipó el cantante al inicio del concierto con un: ‘¿Estáis preparados para un buen espectáculo de Rock’n’Roll?”) presentaron algunas de sus nuevas creaciones como Acid Jesus o Rebel Bitch como no llenas de letras sugerentes y agresivas que bien recuerdan a algunos de los temas de los suecos The Hellacopters o Turbonegro y mezclando con las ya conocidas por los fans como la explícita Bigger and Deeper que invita al oyente a no ser conformista y a aprender a disfrutar de su vida sexual de una forma colosal.

El show arrancó con unos frenéticos y enérgicos riffs guitarreros acompañados de un melódico y potente bajo y a golpes apoteósicos de batería y conforme se iban tocando las canciones, casi sin tiempo para respirar, los Elephants empujaban a los allí presentes a sumergirse en algo grande: una llamativa exhibición de rock al más puro estilo de los Ramones y ya lo afirmaban los miembros del grupo: “Somos como The Rolling Stones en ácido, bañados en el sudor de Hank Von Helvete y con letras de Monty Phyton”.

La segunda parte del programa fue ocupada por el grupo de funk rock Malaventura que daba a conocer su último trabajo “Yo o el Caos”, producido por Vicen Martínez (Sidonie, Nena Daconte). El quinteto barcelonés claramente influenciados por los californianos Red Hot Chili Peppers (por suerte incluso se atrevieron con la cañera Suck my Kiss) pero con un toque más latino, regaló a su entregado público melodías llenas de bailable reggae entremezcladas con funk ochentero y con una base de pegadizo punk rock (de echo el riff de una de las canciones recordaba mucho al de Desensitized de Green Day).

Después de poco más de una hora de concierto, Malaventura cerró la función a ritmo de funk jazz pero con su toque personal y al igual que hicieron The Pink Elephants, dejando un buen sabor de boca entre los asistentes.